Entonces,
entonces llegó el de Lugo,
y tras el primer esfuerzo
ineficaz que le trajo
la derrota de Acentejo,
armado en la Gran Canaria
con Guanarteme en converso,
volvió a la carga, y los guanches
a su empuje sucumbieron.Entonces,
entonces llegó el de Lugo,
y tras el primer esfuerzo
ineficaz que le trajo
la derrota de Acentejo,
armado en la Gran Canaria
con Guanarteme en converso,
volvió a la carga, y los guanches
a su empuje sucumbieron.